box al dia - boxeo mundial

Federales cambian de opinión y no piden cadena perpetua para cómplice de Verdejo

Víctor Torre Montalvo / Wapa.TV

La Fiscalía Federal cambió de opinión en el futuro que desean para el cómplice de Félix Verdejo Sánchez por el asesinato de Keishla Rodríguez Ortiz y ahora están solicitando que no sea cadena perpetua, sino una sentencia que tanto envíe un mensaje contundente y que tome en cuenta la cooperación significativa que ofreció para el caso.

Luis Antonio Cádiz Martínez saldría ampliamente beneficiado por su ayuda para esclarecer uno de los crímenes más atroces y que más atención pública ha ganado, y sigue ganando, pues ahora los federales están solicitando 20 años de prisión y cinco años de probatoria.

En la moción, sometida por el fiscal Jonathan Gottfried, se peticiona al juez Pedro A. Delgado Hernández modificar el acuerdo de culpabilidad que dio paso a que Cádiz Martínez se convirtiera en el testigo estrella del caso que terminó con la convicción de Verdejo Sánchez por dos cargos de secuestro resultando en muerte y asesinato de un bebé por nacer. Ese acuerdo tomaba en cuenta un nivel de ofensa de 42, al que se llega luego de tomar en cuenta su historial criminal y el cálculo de las guías de sentencia a bae de la ofensa cometida. Empero, lo más que pesaba era que la sentencia estatutuaria mínima para el crimen era vida en prisión.

Esto es lo que ahora la Fiscalía Federal pidió cambiar en el memorando de sentencia sometido a la corte, en el que explican que la «cooperación significativa y oportuna» permitió descubrir todo lo que había pasado aun cuando todavía su persona no estaba en el radar de los federales y no era investigado.

La madre, hermana y el padre de Keishla Rodríguez se dirigieron contundentemente en sala hacia Félix Verdejo previo a la sentencia. 

Asimismo, Gottfried solicitó que la corte tome en cuenta las experiencias personales de Cádiz Martínez desde que su madre lo crió solo, la separación de sus padres a los siete años, vivir junto a su hermano Ricardo —amigo de Verdejo— y el abuso que sufrió a manos de su padrastro a los 13 años. Esto incluye los múltiples intentos de suicidio que ha vivido, el constante uso de drogas y el supuesto recién diagnóstico de ansiedad y depresión mientras ha estado encarcelado en el Centro Metropolitano de Detención (MDC, en inglés), o la cárcel federal, en Guaynabo.

A pesar de que Gottfried reconoce que el crimen fue «premeditado», que se cometió «a plena luz del día» contra una madre y su bebé y que el sufrimiento que generó en la familia de Keishla y la comunidad fue «intenso», el fiscal pidió que se considere la «menor culpabilidad» de Cádiz Martínez. Esto porque, según su argumento y en comparación con el exboxeador, fue Verdejo Sánchez quien buscó ayuda, planificó el asesinato y tenía el motivo de matar y deshacerse de su novia.

Mientras, Cádiz Martínez no conocía a Keishla, que siguió a Verdejo Sánchez por querer parecer leal y tener más amigos y que no sabía lo que se ganaría, si algo, de ayudar al expúgil.