Noticias del Día

OMAR NARVÁEZ SATISFECHO CON SU TRIUNFO Y SEGUIRÁ HASTA LOS 40 AÑOS; LE DARÍA REVANCHA A ORUCUTA

By

on

 

 

001

Claudio Paterlini/Olé

El Huracán Narváez sopló al durísimo Orucuta y, a los 38, sólo quiere pelear. Tiene una chance en Japón y no huye de la revancha con el mexicano.

Ya había pasado una hora de su triunfo por decisión dividida que le permitió retener la corona supermosca OMB por séptima vez. Eran más de las dos de la mañana del domingo y había cumplido con el control antidoping en uno de los vestuarios de la zona de Lavalle (los que habitualmente usan los actores estelares en las obras musicales que se presentan en el Luna Park). Relajado y con la satisfacción del deber cumplido, Omar Narváez se prestó al juego de preguntas y respuestas tras disponer del mexicano Felipe Orucuta. “Se notó que este rival no tomó la pelea de apuro como se dijo. Nadie con cuatro semanas llega tirando del primero al último round como él, fue uno de mis retadores más duros. Tal vez como el puertorriqueño César Seda. Era duro y peligroso en todo momento. Hubo manos que entraron al cuerpo que me dolieron, por el séptimo u octavo. Pero siempre supe qué hacer”, explicó el chubutense, de 38 años, ahora con record 38-1-2 (20KO).

 

Pese a ser un campeón que peleó 26 veces para la entidad, ¿te sentiste protegido por la Organización Mundial?

“Hay que hablar con el presidente Paco Valcárcel. Quizás está de nuestro lado y nosotros lo estamos queriendo culpar a él sin razón. No me gusta hablar mal. Yo soy campeón de la entidad hace 11 años y no me puedo permitir faltarle el respeto. Pero…”.

 

¿Qué pensás del árbitro Samuel Viruet, que no le descontó puntos al mexicano pese a sus reiteradas advertencias por golpes prohibidos?

“Tal vez consideró que no eran para descuento. El boxeo profesional es así. Los boxeadores mexicanos están acostumbrados a ir al frente. Y tiene una esquina con experiencia que sabía de qué forma pararme: la única forma era pegarme abajo… y como no me encontraba, me daba abajo del cinturón”.

 

¿Y de los jurados? Cuando leyeron la primera tarjeta 118-110 abajo (las otras dieron 115-113 para Omar), ¿qué pensaste?

“(se ríe) Me causó gracia, pero estaba tranquilo. Pensé: “Van a largar la primera en contra y las otras a favor”. Yo me sentía ganador en todo momento. Ahí nomás, pero claro ganador. Esperaba ganar por tres o cuatro puntos. El tiraba mucho pero fallaba. Por ahí, eso sorprende sólo al que cuenta quién pega al bulto. El tiró 600 manos y pegó pocas; yo tiré 200 y entraron casi todas, las más claras. Me ves la cara y te das cuenta de que no pasé problemas. No hubo golpes claros que me conmovieran y la cabeza de él se sacudió varias veces”.

 

Ellos se fueron diciendo que los robaron…

“Manos netas no me llegaron. Tal vez vieron las que me pegaban en los brazos, abajo del cinturón, en la espalda. Mi cara está impecable. Para mí había ganado con total claridad, por dos o tres puntos. Tiró mucho y marró mucho también. Los golpes más claros los metí yo. Ellos ven otra cosa”.

 

Habías pedido ver cómo te bajabas del ring para evaluar qué hacías de cara al futuro. ¿Y?

“Sigo hasta los 40. Me noto bien. Hay ofertas para ir a Japón, ahora que la OMB tiene permiso para hacer títulos del mundo. Cuando mi hermano peleó por el título CMB, el promotor Akihiko Honda me dijo que le gustaría programarme pero que no tenía un rival digno para mí. Fue un halago, pero ahora hay una oferta para ir. Ojalá se dé. La semana que viene voy a estar trabajando de vuelta para pelear de nuevo. Yo estoy para pelear cuanto antes, en dos meses y medio o tres. Y si Orucuta quiere la revancha, la hacemos. Depende de mi manager, Osvaldo Rivero”.

 


You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply